Coaching y Mentoría Profesional

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Dr. Esteban Montilla | 29 abril, 2016

El ser humano está orientado hacia el logro de una vida plena, armónica y pacífica. El alcance de este desarrollo humano integral es posible gracias a la capacidad creativa, los talentos las fortalezas y las habilidades que posee. El uso de los avances de la ciencia, la tecnología y la sabiduría popular le ha permitido a los hombres y mujeres, además de sobrevivir, también el florecer. Sin embargo, en ese proceso de desarrollo con bienestar integral, hay que reconocer que, en el ciclo vital, también se experimentan estancamientos, confusiones y desafíos. El salir de estas realidades dilatadoras es posible por medio de la conexión con otras personas quienes a través del dialogo transformador, la reflexión persuasiva, la presencia no ansiosa y el sabio tacto facilitan la continuación del desarrollo. En los inicios del curso de la vida, estas interacciones sociales que contribuyen al proceso de moverse al desarrollo próximo la constituyen los progenitores o cuidadores primarios; luego, se extiende hacia otras personas como los educadores, ministros religiosos, médicos, psicoterapeutas, entrenadores y mentores.

A través de las edades se ha reconocido la importancia del tutelaje y la mentoría. Esto se puede ver en los Escritos Sagrados hebreos donde un Profeta Elias toma bajo su responsabilidad el equipar a un joven llamado Eliseo para que le sucediera en su liderazgo (1 Reyes 19:19-21). En la literatura griega se encuentra la obra llamada la Odisea atribuida al Poeta Homero. Este poema épico menciona que Ulises al tener que ausentarse por sus ocupaciones militares le pidió a su amigo Mentor, quien era un hombre sabio y de gran integridad, que le formara a su hijo Telémaco en las ciencias, en el arte y en la buena ciudadanía.

Esta práctica tutorial se dio en su mayor expresión en la relación mentora que tuvo el gran filósofo Aristóteles con el joven Alejandro quien más tarde se convirtió en el gran Rey de Macedonia. Las disciplinas de tutores (coaches) y mentores históricamente no han contado con el beneficio de una escolaridad regular o formal. Simplemente, se asumía que una persona con experiencia, experticia y sabiduría en cualquier disciplina estaba automáticamente capacitada para entrenar a los nuevos practicantes de esa determinada profesión. Hoy día se ha reconocido la importancia de tener una formación más sistematizada para ejercer la función de coach y mentor.

Definición de Coaching Profesional

El Coaching parte del supuesto de que el ser humano aprende a través de todo el curso de la vida. Este aprender incluye la incorporación de conocimiento para comprender mejor al mundo, la vida, la realidad personal e interrelacional. Es un proceso que implica el desarrollo de habilidades adaptativas que le permitan a la persona, además de sobrevivir, reconocer las opciones existenciales para también florecer en la vida. Coaching, como experiencia formativa, aporta la obtención de un equipamiento para establecer relaciones sanas con la naturaleza y las demás personas; y, ello, en procura de aprender lo que significa el estar en capacidad de trascender las necesidades personales para así considerar otras realidades. El Coaching, hace referencia a una práctica relacional y profesional donde una persona se compromete a usar todas sus capacidades en el proceso de asistir a la otra en el desarrollo de su máximo potencial. Este abordaje profesional se hace desde una relación colaborativa, mediante la cual, el coach motiva a la persona tutelada a reconocer su autoeficacia o fe de que si posee lo que se requiere para alcanzar una determinada meta. Esta confianza en sus talentos y potenciales le facilita la obtención de nuevos conocimientos, la optimización de sus habilidades y el abrazar actitudes que le permitan vivir la vida a plenitud.

Definicion de Mentoría Profesional

La Mentoría es una relación profesional donde una persona con sabiduría y experiencia coopera con otra a fin de que ésta logre de una meta en particular. La Mentoría es una relación profesional donde una persona con sabiduría y experiencia coopera con otra a fin de que ésta logre una meta en particular. Esta meta puede ser última o ulterior (visión), de mediano plazo (misión) o de corto plazo (objetivo) y puede estar conectada con lo personal, lo familiar, lo profesional y lo espiritual. En la relación de una persona mentora con una aprendiz, se establece una estrecha comunicación basada en la empatía que surge entre ambas personas; por lo que, se trata de una relación que tiende a ser duradera y se caracterizaa por el respeto, la admiración, la confianza y la cercanía.

La persona mentora provee un ambiente relacional ideal para el desarrollo integral de la persona; es decir, se optimiza el proceso de dialogo a través de la importancia de enfatizar en el buen pensar, el buen sentir, el buen conducirse y el buen relacionarse, con el fin de gestionar el buen trascender. En Coaching y en Mentoría, se parte de que el ser humano es capaz de lograr el
desarrollo óptimo de sus potenciales. Es por ello, que en el desempeño profesional se valora la vida integral de la persona, sus fortalezas y las posibilidades de maximizarlas, por lo que, se le presta atención primero al desempeño actual, pero, se promueve el dirigirse hacia el despliegue total de las capacidades de la persona aprendiz. Es así que el profesional que ejerce como Coach o Mentor se compromete a usar sus competencias profesionales a fin de impulsar el crecimiento integral, el cambio y la obtención de metas concretas de la persona asistida; sobre todo, partiendo del proceso de crecimiento y toma de decisiones informadas y autónomas, con responsabilidad y compromiso de la propia persona.